Una chica que busca un lugar en este mundo loco. Una chica con sus idas y venidas. Alocada, risueña, pero también terriblemente confundida y abatida por la sociedad. Adéntrate en lo más profundo de mi ser leyendo estas líneas.
jueves, 29 de agosto de 2013
Queridos Sueños:
El cuarto cada vez se hace más pequeño y me acurruco más en este pequeño sillón, sollozando. Quiero cambiar esto. Quiero dejar de sentirme así, pero no puedo. Me consumo como una vela, poco a poco... No encuentro mi sitio, de nuevo no lo encuentro. Quizás se haya tomado las vacaciones, al igual que mi norte. Mis lágrimas se agotan, pero el dolor no cesa. Ese dolor que está congelando mi corazón poco a poco. ¿Que me pasa? ¿Por qué estoy así? Ni yo misma lo sé. Necesito ayuda, pero no sé como pedirla. Tampoco sé si a ellos les importa lo que me pase o no. No sé si importo a alguien o no. Pero me siento como si estuviera fuera de lugar. Como si el mundo no me quisiera. Como esa hoja que viaja sola por algún remoto lugar, que ni interesa ni deja de interesar. Y ahora me encuentro escribiendo esto, intentando soltar todo mientras las lágrimas vuelven a brotar de mis ojos y vuelven a hacer carreras por mis mejillas. Me siento vacía, ¿Pero qué hacer cuando te pasa eso? Supongo que cuando estás así no piensas... El dolor te come la cabeza y siempre que intentas encontrar una solución no la encuentras... No lo sé. Lo único que sé, es que necesito dejar de sentirme así, ser la de siempre... Aunque no sepa como.
sábado, 3 de agosto de 2013
Queridos Sueños:
Bueno, aunque te lo escriba un día después... Que lo siento, no era mi intención, pero ya sabes, vida de artista... Bueno, que a pesar de todos los rollos, todas las cosas, aún seguimos unidas. Que ya he estado presente en dos cumpleaños. Que te me estás haciendo viejita, que quiero seguir viendo taaantos cumpleaños tuyos, que quiero seguir viéndolos a tu lado y dándote las felicidades. Que aunque seas una capulla, y hayamos tenido nuestras diferencias, bueno, te quiero. Que ya llevamos 2 cabreos monumentales y aquí seguimos. Sólo te pido algo, un pequeño pequeñísimo regalito. (Jeje, que ironía, soy yo la que te tengo que regalar algo) Déjame verte crecer, por favor. Un besazo enorme, querida Koa. Tenemos muchas historias juntas, y muchas anécdotas, muchas risas y muchas lágrimas, pero juntas. Y quiero que siga siendo así, que nos queden muchas por vivir, muuuchas historias para poder contar, muchas risas y muchas lágrimas. Felicidades, Koa. Aquí te dejo otro pequeño regalito. Te cus cús♥
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
