martes, 26 de abril de 2016

Una nueva era.

No tengo ganas de estar con nadie. Tengo ganas de encerrarme con mis cosas y mis pensamientos, tengo ganas de estar en mi mundo y no salir en mucho tiempo. Pero también sé que eso tampoco es bueno. La cosa es que buscar el equilibrio es difícil y después de haber estado un largo tiempo siendo lo que siempre anhelé, una persona sociable, con amigos y con planes, me doy cuenta que una parte de mi hecha de menos estar sola. Pero no esa soledad que te encoje el pecho y te hace sentirte la peor basura existencial, sino esa que te hace encontrarte contigo misma. Sin embargo sé que si lo hago por un tiempo demasiado prolongado perderé lo que tengo y me sumergiré en la más profunda oscuridad. Porque a veces la luz cansa, y por eso necesitas un tiempo de oscuridad. Por eso existe la noche, porque si el día siempre fuera día nos cansaríamos. Porque tiene que haber un equilibrio, como el Ying y el Yang. La vida se basa en un equilibrio constante. Y yo debo encontrar ese equilibrio para ser feliz. La cosa es cómo.

Hay gente que no puede estar sola, y otras que no pueden estar con gente. Y la mayoría de ellas (por no decir todas) no son felices, y las que lo son, se autoconvencen de ello. Porque los extremos son malos.

La felicidad se basa en varias cosa; el trabajo, la familia, los amigos... Una no puede superponerse a la otra, debe haber un nivel medio de todas ellas, para que ni te sobre de una cosa ni carezcas de otra. Es por eso que he entendido lo importante que es el equilibrio, lo importante que es buscar la forma de nivelar mi vida para poder ser feliz, y eso es lo que intento. El problema es que es difícil encontrar un equilibrio cuando no se tienen las cosas niveladas, cuando te falta de una cosa y te sobra mucho de otra. O simplemente cuando tu misma estás descompensada emocionalmente.

Quizás el problema no sean los demás, quizás el problema sea mío. Quizás sea yo la que está desnivelada emocionalmente, quizás sea yo la que está desequilibrada. Quizás estoy desbordada por un lado y por el otro estoy demasiado vacía, y es ese desequilibrio el que me hace sentirme así.

Es en este punto donde sé lo que falla, y ahora sé que es el equilibrio.( Nunca he sido muy buena en equilibrio, a decir verdad). Me queda mucho por andar y mucho camino que recorrer, soy jóven y me queda toda una vida por delante. Pero es que también sé que la vida es corta, y que desgraciadamente sólo se vive una vez. Por eso quiero encontrar la solución a mis problemas y poder ser feliz cuanto antes. Poder ser feliz conmigo misma para poder serlo con los demás, y poder encontrar mi sitio en este mundo empezando por mi, porque si yo no encuentro sitio en mi vida, no creo que encuentre sitio en la de los demás o en las del mundo.

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