sábado, 30 de julio de 2016

Un mundo que no entiendo.

Mentira. Hipocresía. Falsedad. Nos rodeamos de esas palabras todos los días. Miradas críticas. Desaprobación. ¿Por qué? No lo sé, y estoy cansada de intentar entender a este mundo y a la gente que lo habita. Intentar entender el por qué de tanta mentira, de tanta crítica, de tanta mierda. ¿Sinceridad? ¿Justicia? ¿Igualdad? Espejismos. Como un desierto en que se supone que hay un oasis, el cual se visualiza por desesperación. Necesitamos encontrar el verdadero oasis. Necesitamos sacarnos la venda de los ojos. Pero sólo somos unos pocos los que lo hemos hecho. Y a esos pocos nos llaman locos. O raros. O frikis. O un largo etcéteras de sinónimos despectivos. Porque los que de verdad hemos visto la luz somos los que no encajamos. Porque Platón estaba equivocado. Si el que sale de la cueva vuelve para decirle a las personas que están dentro lo que ha visto, esas personas lo toman por loco y lo destierran. Porque los sabios ya no están bien vistos. Es mejor vivir en una gran mentira movida por dinero, corrupción, avaricia y egoísmo. Porque a la gente no le importa nada salvo su propia existencia. Porque nos da igual que estén muriendo miles de animales y de personas mientras nosotros estemos bien. Porque hacemos ruido por cosas estúpidas y por lo verdaderamente importante nos quedamos sentados. Porque nos llenamos la boca con palabras que no sentimos, con frases copiadas y pegadas que pasan de boca en boca y se meten en nuestra mente, pero no en nuestro corazón. Porque si hablamos de igualdad ¿Por qué aún vemos reparos en dos chicos que se dan la mano por la calle? ¿O dos chicas que se besan en una esquina? ¿Es raro? Quién eres tú para catalogar raro a algo. Quién eres tú para desaprobar algo. ¿Acaso eres Dios para decir que algo está mal porque tú no lo haces, o no lo entiendes? No tienes por qué entenderlo. No tienes por qué aprobarlo. Cada uno es dueño de su vida, y sólo esa persona puede juzgarla y entenderla. Entendamos de una vez por todas el tan conocido ''vive y deja vivir''. Y vivamos de una vez como queramos. Da igual las críticas, da igual las miradas de desaprobación, da igual todo. Haz lo que te de la gana. ¿Quieres ponerte una falda? PONTELA. ¿Quieres maquillarte pero no lo haces por si te llaman puta o maricón? MAQUILLATE Y QUE SE MUERAN DE RABIA. Porque esas personas son las que critican porque no saben que es ser libre. Porque esas personas son las que de verdad se están oprimiendo. Que les den. Haz lo que quieras sin importar lo que digan, que no estás haciendo nada malo. Y tú, si tú, persona que criticas, que juzgas sin saber, que cree que su verdad es la única que existe y que su criterio es el único válido, quiero que me digas por qué. Por qué lo que tú haces está bien y por qué lo demás no lo está. Por qué tú tienes que ser el único en tener la verdad absoluta. Por qué si a ti no te gusta algo tienes que criticarlo y oprimirlo. Por qué simplemente no lo haces y dejas que los demás hagan lo que les da la gana. Abre los ojos de una vez y mira a tu alrededor. ¿Hay alguien que tenga tus mismas facciones, tu mismo nombre, tu mismo pelo, tus mismos padres, tus mismos miedos? No. ¿Sabes por qué? Porque cada persona es diferente. Cada persona es un mundo dentro de otro más grande que nos une a todos. Que nos hace a todos iguales a la vez que diferentes.

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