jueves, 6 de junio de 2019

Alguien dijo una vez que las despedidas, en el fondo, son siempre tristes. Es dejar una parte de ti, por mínima que sea, en el pasado. Así que sí, las despedidas en el fondo siempre son tristes.
 
Y nuestra despedida sí que lo es.

Tantos batallas labradas, codo con codo, y tantas batallas ganadas, y al final perdimos la más importante. Supongo que la vida a veces es así, pero me niego a aceptar esta realidad. 
En el fondo ya sabía que esto pasaría, en el fondo hacía ya tiempo que habíamos perdido. Que nos habíamos perdido. 
Y ahora me encuentro aquí, con un terrible vacío que no sé reparar, sin saber si hice bien o mal, sin saber si mi decisión ha sido la correcta. Y toda esta incertidumbre me abruma.

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